Cada pera convencional que te comes lleva 5 tipos diferentes de plaguicidas.

Agricultura ecológica/Bienestar

Cada pera convencional que te comes lleva 5 tipos diferentes de plaguicidas.

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El estudio realizado en 2014 por la OCU deja pocas opciones a la duda. No coincide con otros estudios realizados por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y pone en tela de juicio los argumentos que esgrime ésta para tranquilizar a la población.

El estudio es sencillo: se compran en diferentes comercios, desde tiendas de barrio hasta grandes supermercados, 90 piezas de fruta y verdura. Concretamente se eligen las que se suelen consumir sin pelar, pues la presencia de residuos tóxicos es más peligrosa. Se eligen para el estudio peras conferencia, manzanas golden, fresas, lechugas romanas, tomates de ensalada y calabacines.

Se buscan un total de 350 plaguicidas diferentes, y además de buscarlos aisladamente, también se analiza si aparecen varios tipos de plaguicida sobre el mismo vegetal. El problema de ingerir diferentes plaguicidas es el llamado “efecto cóctel”, según el cual los efectos perjudiciales que causarían individualmente se ven multiplicados.

 

Los resultados son preocupantes:

  • El 84% de las muestras contenían algún tipo de residuo de plaguicida.
  • El 64% de las muestras tenían más de 2 plaguicidas simultáneamente.
  • El 16% de las muestras tenían residuos incluso por encima del límite legal.
  • El 21% de las muestras tenían más de 5 plaguicidas simultáneamente.

1 de cada 5 frutas o verduras que ingieres tiene más de 5 plaguicidas simultáneamente.

Y las peras se llevan el dudoso premio de que el 100% de las muestras llevaban más de 5 pesticidas, llevando algunas restos de hasta 10 diferentes. Lo mismo ocurre con las lechugas.

fumigando

El problema está en que los límites de residuos permitidos no están bien calculados o se desestiman propiedades desconocidas, efectos clínicos a largo plazo o no se tienen en cuenta sinergias entre los residuos como se explica en el efecto cóctel.

El avance de las técnicas de estudio diagnóstico y de causas de enfermedades cada año dejan en la cuneta un montón de productos fitosanitarios que se utilizaban “hasta antes de ayer” de una forma generalizada, muchos de ellos, ahora, reconocidos como cancerígenos o precursores de enfermedades degenerativas.

Por concluir y simplificar, volviendo al estudio de la OCU, este es un breve repaso de algunos de sus resultados:

  • Manzanas: sin residuos 0%, con un pesticida 7%, con dos o tres el 67%, con cuatro o cinco el 20% y con más de 5 pesticidas el 7%.
  • Peras: ninguna pera se libraba de tener pesticidas. No había ninguna que tuviese de 1 a 3, porque había un 20% que tenían 4 o 5 pesticidas diferentes y un 80% que tenían más de 5.
  • Fresas: sin residuos fueron el 7%, con un residuo el 47%, con 2 a 3 el 27%, con 4 a 5 el 7% y con más de 5 el 13%.
  • Lechugas: un 27%  tenía cero  y un 20%  un pesticida, un 27% tenia 2  o 3, un 7% tenía 4 o 5, y un 20% más de 5.
  • Tomates: un 27% cero pesticidas, un 13% uno, un 40% dos o tres, un 13% cuatro o cinco y un 7% más de cinco.
  • Calabacines: tenían un 33% con cero pesticidas, otro 33% con uno y el mismo porcentaje con 2 o 3.

Puedes saber más consultando el artículo: http://www.estrelladigital.es/blog/carlos.prada/coctel-pesticidas-cada-pera/20140924103806211496.html

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